jueves, 30 de julio de 2009

Suponen que son de un ex cementerio; antropólogo a Minas


Encontraron restos humanos de un ex cementerio en una obra de UTE en Minas. Los restos podrían ser de finales de 1880, momento en que se sustituyó la necrópolis.
Más de 20 piezas de huesos fueron apareciendo a escasos 50 centímetros de la superficie terrestre. De repente, uno de los tres trabajadores que estaba en el lugar sacó clavado en la punta del pico un trozo de cráneo. A partir de ese descubrimiento, dijo Pablo, comenzaron a escarbar con más cuidado, hasta que quedó al descubierto un esqueleto en perfectas condiciones, y partes de dos esqueletos más.

Los hombres que hicieron el hallazgo trabajan para una empresa que está instalando una subestación de energía eléctrica. Aparecieron los huesos cuando trataban de abrir un pozo para los cimientos de la base donde se apoyará la central energética. En el momento que comprobaron que estaban frente a un esqueleto humano avisaron a la Policía, dijeron los trabajadores. Primero pensaron que eran huesos de caracú, escondrijos de perros o restos de comida.

El jefe de Policía de Lavalleja, Erode Ruiz, señaló que nada hace pensar que se trate de un enterramiento ilícito, ya que en ese lugar estaba el cementerio de la Villa de la Concepción de las Minas. De todas formas, tal como lo establece la ley de patrimonio histórico, avisaron a la Comisión de Derechos Humanos, que enviará hoy al antropólogo José Luis López Mazz, junto a un equipo técnico a examinar los restos encontrados.

Los trabajadores que hicieron el hallazgo dijeron que les llamó la atención que la posición de los huesos estaba invertida, incluso habían algunos que estaban como si hubieran puesto un cuerpo en cruz. De acuerdo a las prácticas de enterramiento de antes de 1900, el mismo sitio se usaba una y otra vez para sepultar a los fallecidos y era común que los cuerpos se colocaran en forma inversa.

También apareció una argolla en una pared a 2 metros de altura, como las que se usaban para maniatar y castigar a esclavos, restos de cerámicas y tachuelas de bronce antiguo.

Fernando Bonhomme - El País Digital

Fuente :Periodico Digital

4 comentarios:

Gonzalo Vázquez Gabor dijo...

Interesantísimo ...
y el critiano que le enterró su pico al cráneo se llevó de regalo una de las peores imágenes posibles, la que sin duda recordará el resto de sus días, pobre hombre.

Ganesha dijo...

REALMENTE EXTRAORDINARIO EL HALLAZGO Y TAMBIEN COMO CON EL TIEMPO LAS COSAS CAMBIAN DE LUGAR Y SE OLVIDA LA GENTE QUE HUBO O PASO EN LUGARES .

p.d. con respecto a salidas, esta en estudio un viaje a colonia , el tema es $$$ de los pedaleros

salu2 antropologicos

Homero Estrada Taddei dijo...

Encontrar restos de nuestro pasado siempre implica sentimientos "encontrados". Es como cuando buscando cualquier cosa encontramos lo que habíamos olvidado, y ya no estaba en nuestra conciencia; pero el hallazgo lo impone en nuestra psiquis con la fuerza de lo imprevisto, que requiere una pronta definición y que nos inunda de incertidumbre, por lo que pudiera haber que ignoramos o no recordamos.

Frank dijo...

muy intersante realmente !